El Altar del Corazón del Clavel es un altar ancestral propio de los pueblos indígenas Karanki del territorio de Imbabura. Este altar ha sido resguardado y transmitido por herencia viva, y ha sido confiado al Taita Santiago Andrade por su relación de parentesco, por haber nacido en este territorio y por su largo camino de servicio, medicina y compromiso con la tradición espiritual andina.
El altar no es un objeto, sino un espacio de encuentro espiritual, donde se honra la memoria de los abuelos y abuelas, la Pachamama y los apus de las montañas sagradas. En este contexto se abre la Mesa Andina, que es el espacio ceremonial donde todos somos invitados a sentarnos como familia alrededor del fuego, a compartir palabra, silencio, rezo y ofrenda, reconociéndonos como parte de una misma comunidad humana y espiritual.
Las ceremonias que se realizan en este altar están orientadas a la sanación profunda, la apertura del corazón y el reencuentro con el propósito de la vida. Se sostienen en cantos, rezos, caminatas conscientes, oraciones y ofrendas, guiadas por el Taita Santiago Andrade desde la claridad, la fuerza y la dulzura de la tradición andina.
El propósito es el corazón de este camino: ninguna ceremonia se realiza sin un propósito claro. Por ello, se invita a cada participante a llegar con una intención sentida y consciente.
Como parte de la tradición, se recomienda traer una ofrenda para el altar, que puede ser tabaco (en bolsita armada o un puro) e inciensos naturales como copal, cedro o palo santo.
Este es un camino de aprendizaje y conocimiento, de limpieza espiritual y de alineación del cuerpo, la mente y el espíritu. Cada participante es invitado a entrar con respeto, intención clara y compromiso consigo mismo y con la vida.
